Esterilización, una fortaleza en los hospitales

La esterilización de productos hospitalarios es una actividad imprescindible y de máxima relevancia en el Hospital Vivian Pellas, proceso que se ejecuta según los estándares de la Joint Commission International (JCI), por la seguridad de los pacientes y de los trabajadores de la salud.

La preocupación por la esterilización de los materiales hospitalarios viene desde la Segunda Guerra Mundial, época en que esta unidad era un apéndice de los quirófanos donde las mujeres auxiliares se reunían para doblar gasas y hacer vendajes.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la era de la posguerra se incrementó la necesidad de una Central de Esterilización Médica y Quirúrgica en todos los hospitales. Su responsabilidad primaria fue la esterilización de instrumentos y equipos, pero con el tiempo le fueron agregadas otras funciones.

A finales de los años 70 del siglo pasado, el concepto de las unidades de esterilización se amplió y su objetivo se centró en proveer un servicio para mejorar el cuidado del paciente y brindarle al personal la debida protección ante infecciones o accidentes, proporcionando un ambiente seguro para el empleado.

Un concepto integral

La esterilización juega un papel muy importante en la práctica de cirugías seguras y en la prevención y control de infecciones en los hospitales, dos de las seis Metas Internacionales para la Seguridad del Paciente lanzadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en alianza con la Joint Commission International (JCI).

La JCI ha definido a la Central de Equipos y Esterilización (CEYE), como un servicio hospitalario responsable de preparar, esterilizar, clasificar, guardar, controlar y distribuir el instrumental hospitalario, ropa quirúrgica y otros materiales de consumo que se utilizan en las áreas de emergencia, quirófanos, hospitalización, consulta externa e imagenología . En Nicaragua, el Hospital Vivian Pellas (HVP) ha adoptado las estrictas normas de esterilización de los materiales hospitalarios establecidas por la JCI, para garantizar un control efectivo de las infecciones asociadas a la atención de salud de los pacientes y la protección del personal que opera en esa área.  “Este objetivo depende de una compleja combinación de políticas y procedimientos hospitalarios, infraestructura adecuada, organización del trabajo, el conocimiento y la capacitación periódica de los trabajadores de la salud, y también de factores relacionados con la condición clínica del paciente”, explica la licenciada Vicenta Cano, jefa de la Central de Equipos y Esterilización del HVP.

Relevancia

La licenciada Cano señala que la esterilización y descontaminación de instrumentos y dispositivos médicos es vital en muchos entornos, sobre todo en instituciones de pocos recursos donde se reutilizan o reúsan inadecuadamente los dispositivos médicos descartables.

Asimismo, advierte que la esterilización defectuosa de instrumentos quirúrgicos y la desinfección inadecuada de los dispositivos endoscópicos, los de atención respiratoria y los de hemodiálisis, algunos descartables y otros reutilizables, se realizan en algunos casos sin control alguno, dando lugar a infecciones hospitalarias transmitidas por estos dispositivos.

“En el Hospital Vivian Pellas los procesos de esterilización de los materiales quirúrgicos requieren de equipos certificados continuamente por nuestro Departamento de Biomedicina, lo que implica varios pasos que van desde la recepción por parte de la unidad, el procesamiento, el almacenamiento y la distribución de ellos en todo el hospital”, indica la licenciada Cano.

En el HVP todas las etapas del ciclo de descontaminación se documentan y se mantiene un control y registro detallado de esta actividad, que incluye las siguientes normas de protección al personal:

1.-Equipo de protección personal para la limpieza del instrumental: bata impermeable, cubierta para el cabello, protectores visuales o caretas, calzado cerrado, guantes especiales flexibles que cubran hasta la parte del codo.

2.-Equipo para la inspección, montaje, embalaje y envasado: se usa cubierta para el cabello, uniforme y material sin pelusa.

3.-Equipo para el Área de Esterilización el personal del HVP usa uniforme limpio, cubierta para el cabello, guantes resistentes al calor, calzado cerrado.

4.-Almacenamiento y transporte: todo material o instrumento estéril debe cumplir con requisitos de seguridad en el transporte hasta el sitio donde se usará, por lo que se dispone de contenedores cerrados o bolsas impermeables resistentes al agua u otros factores del medio ambiente.

5.-Para la prevención y control dentro de las instalaciones de descontaminación se cumple estrictamente con la higiene de manos, el uso de equipos de protección personal, vestimenta e higiene personal, seguridad para los objetos cortopunzantes, presentación de informes de incidencias, gestión adecuada de residuos y pruebas de control de ventilación mediante la detección de movimiento de aire.

La garantía de calidad

La jefa de la CEYE del HVP asegura que todos los materiales hospitalarios pasan por un sistema de control de calidad que incluye el seguimiento y trazabilidad de los procesos de los productos sanitarios, desde que ingresan a la central, hasta su uso con el nuevo paciente.

Todos los equipos médicos que van a ser usados en la atención del paciente están validados mediante una verificación certificada y claramente documentada que asegura que los dispositivos cumplen todos los requisitos. En el caso de la esterilización, el etiquetado de un producto con la palabra “estéril” solo es admisible cuando se ha utilizado una esterilización autorizada.

“Para el Hospital Vivian Pellas, la seguridad del paciente es parte integral de todos los procesos, funciones y servicios que prestamos, ese es en realidad nuestro concepto de calidad”, manifiesta la licenciada Cano.

 

Fuente: www.elnuevodiario.com.ni