La ANMAT anuncia medidas para controlar los marcapasos hackeables en el país

La agencia reguladora informó que se encuentra monitoreando la situación de los aparatos de la firma Abbott, luego que se anunciara en Estados Unidos posibles hackeos a distancia. Por esto, unos 500 mil pacientes deberán realizar actualizaciones de software.

En tiempos de Internet, donde todo está conectado, hay que tener cuidado con los piratas y hackers. Los expertos de seguridad afirman que todo es violable, incluso un marcapasos. Así quedo expuesto luego que laboratorio Abbott anunciara que unos 500 mil aparatos deberán actualizar su software, ante la amenaza de ser hacheados a distancia. La noticia generó preocupación, y las autoridades nacionales montaron un plan de control y seguimiento, para saber novedades respecto de esta situación. La preocupación es que la vulnerabilidad del sistema perjudique el funcionamiento y afecte la salud de las personas.

Luego de la alerta de Abbott y el comunicado emitido por la FDA, en la Argentina se hicieron eco de esta situación, y comenzaron un plan de control, a cargo de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). La entidad informó que “está monitoreando en el país la situación de los marcapasos de la marca Abbot, cuyo código fuente -según reveló la propia empresa- es vulnerable, aunque aún no se han reportado efectos adversos en los dispositivos”. “Esta Administración Nacional se encuentra monitoreando en el país la situación” de los cinco modelos de marcapasos Abbot vulnerables “a través del área de Tecnovigilancia de la Dirección de Productos Médicos, sin tener a la fecha ningún reporte de efectos adversos asociados a posibles hackeos a dichos dispositivos”, afirmó un vocero del organismo.

La semana pasada, la fabricante de marcapasos recomendó a casi 500 mil pacientes en los Estados Unidos que controlen los aparatos que tienen colocados junto al corazón, tras alertar que el código que controla su funcionamiento es hackeable. Estos pequeños dispositivos son implantados en la parte superior del corazón para corregir los ritmos cardíacos anormales o irregulares. Para evitar una cirugía posterior al implante, normalmente, los marcapasos cuentan con un pequeño programa de radiofrecuencia que permite realizar el mantenimiento de su programa de forma remota. El problema con los marcapasos de Abbott es que presentaron defectos críticos que permiten a los hackers tomar control del marcapasos si están dentro de este radio de alcance. 

Ante esto, a Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado avisando sobre el caso de estos 465 mil pacientes. Sin embargo, el número de afectados en otros países aún se desconoce. Usar contraseñas o algún método similar de autenticación para asegurar el acceso vía remota solo a personas autorizadas, tampoco parece ser la mejor solución. En caso de una emergencia, los doctores necesitan tener acceso inmediato al dispositivo. Si el paciente no está en capacidades de compartir la contraseña o  su doctor de cabecera no puede responder inmediatamente, podría retrasar la implementación de un tratamiento urgente. Otra solución que han propuesto los investigadores es un dispositivo para el cuidado de la salud portátil, que utilice los rasgos fisiológicas del paciente para evitar una manipulación de hackers maliciosos.

Fuente: www.miradaprofesional.com